CRIAR EN COMUNIDAD
Encuentros vitamina
Quiero crear algo similar a lo que nació con Nido. Encuentros para desahogarnos y salir de allí con liviandad, con nuevas ideas que quizás en el día a día, en el automático ritmo cotidiano, no nos paramos a crear.
Y es que, a veces, el cansancio y la creatividad pueden ser incompatibles.

- Online
- De 8 a 10 familias
- Un encuentro al mes de 2 horas
- Grupo de WhatsApp cerrado
- Por suscripción
Lo que me ha inspirado a crear este espacio online
Llevo años acompañando familias y he visto lo que aportan los encuentros, tanto a las adultas como a las criaturas.
Y una frase que he escuchado varias veces, en distintos formatos:
Hoy mi vida ha dado un giro: me he convertido en nómada y, con todo lo que la frase tiene de cliché, me fui tras mis sueños. Recorrer el mundo entero para conocerlo con mis propios ojos, a la par que sigo viviendo y desarrollando mi propósito, hoy es posible gracias a lo online.
¿Cómo son los encuentros? ¿En qué consisten?
No hay un guion cerrado, y es a propósito.
Estos encuentros son para familias, y eso implica diversidad: en ninguna familia vivimos dos días iguales, y ninguna persona que cría se siente ni necesita lo mismo cada día. La vida es movimiento, y criar lo hace aún más impredecible.
Lo que sí busco es crear un encuentro donde se perciba la libertad, la liviandad y la ausencia de «quehaceres» y de «tengo que». Un espacio de permisos y de cuidado a la vulnerabilidad. Un lugar donde ser sin máscaras: de esos del famoso «¿qué harías si nadie te estuviese mirando?». Partir de ahí para, poco a poco, conectar con la autenticidad.
El puente entre la teoría y el instinto
Quiero que este sea un lugar donde las personas amantes de la información, de la teoría y de las herramientas de crianza respetuosa demos lugar a los duelos que se necesitan atravesar para llegar de verdad a la autenticidad y la honestidad que muchas anhelamos a la hora de criar.
Hay teorías que nos ayudan a cortar conductas y patrones heredados. Y, a la vez, si queremos integrar el respeto más que repetirlo, necesitamos atravesar la teoría, acuerparla, para que nos sea natural y no forzado.
Les deseo a las familias que asisten a mis espacios el goce y el disfrute de criar.
Aun en momentos de duelo y de tensión. Porque incluso en esos momentos todo se vive desde otro lugar cuando se acompaña desde ahí. Cuando solo repetimos teorías estudiadas, nos desconectamos, nos robotizamos.
Es un tiempo para mirar, ver y acuerpar lo que cada persona adulta ya sabe.
Un lugar de permisos, donde la teoría se atraviesa hasta volverse natural, y donde criar se vive en comunidad.
¿A quién está dirigido?
Para familias, desde el embarazo hasta la adolescencia. Los grupos se formarán por edades similares.
Puede ser una madre o un padre. También han venido a mis espacios abuelas y abuelos.
Hace años que acompaño familias y se han acercado:
Quienes nunca se habían cuestionado la crianza recibida
Hacían con sus hijos lo que habían aprendido. Desconocían por completo el movimiento libre y llegaron en busca de «hacer una actividad con sus bebés». Se encontraron con un mundo nuevo, «el principio del comienzo», y se fueron diciendo: esto era lo que buscaba sin saber que lo buscaba.
Quienes llegan con demasiada información y mucho cansancio
Con las pestañas quemadas del scroll, buscando respuesta al «cómo» todo el tiempo. Con saturación, frustración y tristeza por querer hacer algo y no lograrlo.
Quienes llegan por conexión o por recomendación
Han conectado con algo que han leído de mí, o alguien les ha contado lo hermoso que se vive en mis espacios, y no han dudado en probar. Lo confieso: estas personas son mis preferidas.
Los encuentros están pensados para las personas adultas. Aun así, las familias con bebés pequeños, que todavía no se desplazan, pueden participar si lo desean. Es una sugerencia, no una norma: la decisión final es de la adulta que asiste.
Formar parte es una suscripción, no un curso que empieza y termina.
Esto es lo que incluye formar parte de CRIAR EN COMUNIDAD.
Un encuentro al mes
De dos horas, en grupo reducido.
Más encuentros sin pagar más
Si el grupo necesita, se podrán crear encuentros temáticos. Se pueden grabar para quienes no puedan asistir puntualmente.
Grupo de WhatsApp cerrado
Solo para quienes forman parte, para cuidar la intimidad del grupo.
Descuentos en todas mis propuestas
Talleres, asesorías personalizadas y lo que vaya creando.
¿Para qué un grupo de WhatsApp?
Es el hilo entre un encuentro y el siguiente. Es la misma intención, en otro formato.
Cerrado y solo para la comunidad. Cuidado y respeto a la intimidad.
Para seguir el hilo. Lo que quedó vivo después de un encuentro, lo que pasó en casa esta semana, lo que apetece compartir.
Para sostenernos entre nosotras. No todo lo respondo yo: la comunidad también acompaña.
Para el material. Lo que vaya compartiendo, y lo que compartan las demás.
Sin obligación de estar. Se puede leer y no escribir, o salir del grupo y seguir viniendo a los encuentros.
Una suscripción mensual
Inscripciones abiertas hasta completar plazas.
Dejar de criar en soledad empieza por una conversación.
Te respondo yo personalmente.
Acompaño online, estés donde estés. Escríbeme y encontramos el horario.
El cuidado de la infancia florecerá como una sociedad más consciente.